lunes, enero 15, 2007

Graffitis de los cojones

Este fin de semana han hecho una pintada en la furgoneta de mi padre. Mucho ha aguantado, aunque no ha llegado al año intacta. Ni a los seis meses, qué cojones.

Parece ser que hay criajos que disfrutan jodiendo la marrana. Que, dado que su capacidad cerebral es extremadamente limitada (normal, presta atención a la música que oyen y a las pintas que llevan), pasan el tiempo ensuciando la propiedad ajena como ensucian la sociedad con su existencia. Es normal. En la gran ciudad hay ratas, suciedad y grafiteros.

En fin. Ya hace tiempo, en el difunto camión, nos hicieron otra pintada. Mi padre fue a la comisaría a poner una denuncia y le dijo al poli de turno "como los pille un día, les parto la boca".

La respuesta del poli fue de época. "Si los pillas y vas a por ellos, mátalos. Si sobreviven te van a hacer la vida imposible."

Ya saben, señores. Recomendado por la autoridad, como ejercicio de higiene social y limpieza viaria, cada vez que vean un grafitero, reviéntenle la cabeza con el objeto contundente más próximo y asegúrense de que quedan bien muertos.

1 comentario:

Elektra Asesina dijo...

Puff vaya putadón y poco respeto. Graffitis no, pero ya me han rayado el coche alguna vez y entiendo tu impotencia y cabreo. Esos son los mismos que en el instituto (si es que estudian)les rayan los coches a los profesores si les suspenden, y luego encima ellos son los santos.

Por fortuna, esa gentuza tarde o temprano siempre acaba tocando fondo. Saludos!