martes, mayo 11, 2010

Cuánta puta y yo qué viejo

No, no es ningún exabrupto motivado por cabreos varios. Es el título de una de las canciones que Siniestro Total tocaron en Burgos hace un par de semanas.

Era la tercera vez que veía a estos tipos en directo. La primera, en torno a 1990, era un grupo de punk rock humorístico. La segunda, allá por el 96-97, poco después de perder a Miguel Costas como primer cantante, habían dejado un poco de lado el punk, y el humor seguía, pero con más mala baba. Memorable aquél concierto en que 5000 personas abuchearon a coro a los pesados de Los Planetas, que nadie entendió qué coño pintaban allí.

¿Y ahora? Julián, el cantante, definió al grupo como unos "abuelitos disfuncionales rockeros".

Sí, la foto la hice yo. Sí, estaba en primera fila.

Y qué apropiado, coño. Abuelitos porque ya rozan la cincuentena, disfuncionales porque, coño, lo son, y rockeros... porque Siniestro Total ha dejado de lado las etiquetas y de un tiempo a esta parte hace rock sin más. Y sin menos, que ya tiene mérito.

Supuestamente, éste iba a ser el concierto de presentación de Country & Western, el próximo disco del grupo. Pero dado que la fecha de salida se retrasó hasta septiembre, la cosa se convirtió en un repaso a grandes éxitos y temas raros de esos que hace años que no se tocan en directo.

Tras la clásica intro con la sintonía de Corrupción en Miami, la primera sorpresa. Una versión de Vamos Muy Bien de Obús para arrancar. Toma ya, con dos cojones. Y después Quiero Bailar Rock And Roll, otra versión, del horterilla de Manolo Tena en la época de Cucharada. ¿Es que esto va a ser un concierto de versiones? No, y para demostrarlo, el primer trallazo macarra a la cara: Vámonos Al Kwai. Un tema cojonudo, pero que no sale en sus discos en directo ni en sus recopilatorios, así que primera sorpresa de la noche. ¿Más? Tan Hermoso, Chusma, Alégrame El Día, Quiénes Somos, Bailaré Sobre Tu Tumba, Cuanta Puta Y Yo Qué Viejo, Miña Terra Galega o Ayatollah como temas esperados. Y como sorpresas, Yo Dije Yeah (por muy buena que sea), Jóvenes Vírgenes y Castos (esa no habría entrado en ninguna de mis quinielas), Síndrome De Estocolmo, Somos Ultraístas, una magnífica versión blues de Camino De La Cama, la mencionada Vámonos Al Kwai o el tema con el que cerraron... ¡Matar Jipis En Las Cíes! ¡Toma esa!

¿Temas que se quedaron en el tintero? Buf, un cojón de ellos. Pero es lo que pasa cuando tienes 30 años de carrera, que alguno se va a quedar fuera sí o sí. ¿Que si nos habría gustado oír Qué Tal Homosexual, Al Fondo A La Derecha, Devorao o Como Me Ves Te Verás? Por supuesto. Pero habría sido un concierto de más de tres horas y los abuelos no están para muchos trotes.

Vamos, que si vuelven por Burgos, allí estaré, por mucho que El Hangar, la sala donde tocaron, tenga una columna en medio del escenario. Y que espero con interés el nuevo disco.