jueves, diciembre 03, 2009

Piratería otra vez

Ya hablé de este tema hace algo más de seis meses. ¿Que por qué insisto? Porque acaba de salir un manifiesto de apoyo al pirateo que han publicado hasta en El Mundo y me apetece decir lo que pienso al respecto.

Moralmente, no apoyo el pirateo. Hala, ya está, ya lo he dicho.

Me parece reprobable pretender aprovecharse del trabajo de otra persona por la patilla. Y, por si no se han dado cuenta, eso es exactamente lo que implica bajarse un disco de internet. ¿Qué coño es eso de que la cultura debe ser gratis? ¿Dónde lo pone? ¿Quién lo ha dicho? Digamos a toda esa panda que defiende el P2P como si fuera el derecho a la vida que su trabajo debe ser gratis. ¡Los programas informáticos deben ser gratis! ¡Queremos una ley que, a partir de mañana mismo, prohiba que se pague a los informáticos por su trabajo! ¡Más aún, dado que la cultura debe ser gratis, que los profesores universitarios trabajen por amor al arte! ¡Y como la cultura debe ser gratis, que quiten La Fragua De Vulcano del Prado y me la lleven a mi casa!

Que no, coño, que no. Que el trabajo realizado por una persona tiene un precio. Y si no quieres pagarlo, no accedes a él. Así de fácil. Y que me llevan los demonios cuando veo a tipos que defienden su derecho a bajarse emepetreses de internet y luego se rasgan las vestiduras cuando se enteran del último plagio chino de una máquina desarrollada en Europa por un equipo de cien personas durante cuatro años. Señores: es la misma puta cosa. Es pasarse por el forro la autoría de un proceso creativo. Pero la típica doble moral de este país hace que, dependiendo de qué lado del pirateo estés, el mismo acto es guay o es una cabronada.

Sí creo que el acceso a la cultura deba ser libre, no confundir con gratis, que me parece una gilipollez de las que hacen historia. Nadie debe tener vetado el acceso a obras culturales. Sí me parecería denunciable que alguien quiera comprarse un disco, ir al cine o visitar un museo y que alguien diga "Eh, no, tú no tienes derecho por el motivo X". Y me da igual que X sea "eres negro", "tienes el pelo largo", "no me apetece" o "me has mirao mal". Pero, ¿gratis? Decir que nadie te puede prohibir bajarte gratis un disco es como decir que si te apetece ir al estreno de la nueva peli de Tim Burton en la sala 25 de Kinépolis te tienen que dejar pasar por la cara. O que tienes derecho a un palco privado en el Teatro Real para la inauguración de la temporada sin pasar por la taquilla. Si te pones en la entrada de un concierto y le dices al que corta las entradas "Eh, ¡la música es cultura! ¡tengo derecho a entrar gratis!", te va a responder algo muy parecido a "niño, ¿tú eres tonto?". Pues con lo que te bajas, lo mismo.

Pero hay matices que conviene señalar, que no todo el monte es orégano.

Resulta que el "pirateo" tiene sus ventajas para el usuario. Como ya dije en mayo, (ver enlace al principio, que estoy un poco perro y no me apetece volver a ponerlo) puedes probar antes de comprar. Si te gusta, pasas por caja, y si no, mascullas "a timar a tu madre" y te olvidas del tema.

Resulta también que el modelo de negocio basado en la venta de copias está totalmente obsoleto, y se imponen nuevos estilos (compra de pistas en iTunes, streaming de pago, streaming con publicidad...) que prescinden de los intermediarios que no aportan nada (salvo quizás encarecimiento del producto final) y de los márgenes de beneficio abusivos en las tiendas.

Y resulta que ya estamos pagando por anticipado un cánon por el pirateo. Estamos soltando pasta por adelantado por si acaso nos bajamos un disco de Ramoncín (heh) o una peli de Victor Erice (heheh), como pagar una multa por anticipado. Espera un momento... hay un hecho (supuestamente) delictivo que implica una retribución económica. La retribución económica ya está pagada como si el hecho delictivo ya estuviera hecho... Vale, pues hagámoslo sin mayores problemas.

Y ahí está el meollo del asunto. Tenemos por un lado unos tipos que quieren que se mantenga el cánon por el pirateo y a la vez se impida piratear. Vamos, que quieren impedir la posibilidad del acto delictivo pero que todo el mundo pague como si lo hubiera cometido. Y por otro lado, otros tipos que pretenden que se retire el cánon y además seguir pirateando con argumentos peregrinos.

Planteemos un par de posibles escenarios intermedios.

Por un lado, los autores aceptan que se piratea. Ya están cobrando su compensación, así que dejan de dar por saco con "estáis matando la música" (los triunfitos y el reguetón sí que la están matando, joder) y se dedican a grabar discos y a hacer giras.

Los autores no aceptan la piratería. Se persiguen las descargas de internet, se cierran las páginas de descarga y se toman todas las medidas necesarias. Dado que ya pagan los culpables, los inocentes no tienen por qué hacerlo y se retira el cánon.

Me veo que en el primer caso, tendremos a los autores voceando, una vez más, que estamos matando la música y a los piratas diciendo que el cánon es poco más o menos un atraco a mano armada. Y en el segundo, los autores aullarán como locos ante la retirada del cánon (¿de qué va a vivir Teddy Bautista? ¿acaso alguien compra discos de Los Canarios ya?) y los piratas dirán que la persecución es un estado policial cercano al nazismo y blah blah blah.

Vamos, que el sentido común es algo bastante escasito en este enfrentamiento. Y no veo voluntad de acercar posturas, con lo que seguiremos teniendo voceras de "estáis matando a la música" frente a voceras de "los músicos tienen que trabajar por amor al arte".

Ah, una última cosilla: ¿de verdad los portales de descarga son sin ánimo de lucro? El cojón y medio de banners de porno que llevan esas páginas entonces, ¿se ponen por que sí, sin cobrar? Si no hubiera e-links o torrents, ¿tendrían millones de visitas todas esas páginas y harían rentable el pago de publicidad en ellas?

Menos borregueo, señores. A un lado y a otro.

2 comentarios:

J Calduch dijo...

En este tema veo mucha demagogia por parte de guruses encantados de haberse followeado, ya que es muy fácil crear una corriente de opinión si se le dice a la masa "bajarse cosas es un derecho". Son los mismo que luego cuando suben una foto a flickr de una reunión en el ministerio dicen "si la usáis citad la autoría y lincad mi twitter, porfa".

Viendo lo que dices, en esa reunión que ha habido podrían haber hablado del tema del canon, una cosa por otra, eso sí es un verdadero tema de negociación, pero se ve que entre tanto emprendedor nadie cayó.

Aparte de que a pocas reuniones habrán ido, no sé qué esperaban "señores cuya presencia nos ilumina, ya que han accedido a venir les haremos caso en todo". No, señores, os han llamado para explicaros de qué iba a ir la cosa, más allá de elecubraciones, os lo han querido contar de primera mano. No han cambiado su postura. Ni unos ni otros. Si negociar es cerrarse y que el otro se acomode a lo tuyo, menos mal que sus negocios si los hay son con dineros de otros.

Raúl Martos dijo...

Si es que tienes razón, soy el primero que pagaría por poder ver en casa, sentado en mi sofá, lo que me descargo de internet cada semana... pero claro, a un precio módico :)