miércoles, octubre 18, 2006

Qué majos los rojetes...

Qué majos que son.
A ver, desde siempre he tenido serios problemas con las ideologías de izquierdas.
No las veo lógicas, creo que a distintos esfuerzos y distintas iniciativas se deben dar distintas recompensas. Me rechina eso de que todos tengan lo mismo (salvo los miembros de la élite dirigente, por supuesto).
Además, creo que se basan en principios erróneos. Un sistema utópico de izquierdas presupone la bondad del ser humano. Y cualquiera que sea capaz de ver más allá de la punta de su nariz se da cuenta que la realidad no puede estar más lejos.
Y a nivel económico, el intervencionismo estatal me rechina como las uñas de una drag queen en una pizarra.
Pero bueno, allá cada cual. Es lo que tiene el capitalismo del que disfrutamos en Europa, que todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas. Quizás la libertad extrema de expresión en la que hasta un terrorista o un nazi no me parezca lógica, pero bueno. Tampoco me parece lógico el sufragio universal y ahí lo tenemos. Permitiendo que voten las personas que piensan que Gabilondo y Jiménez Losantos (mismo perro rabioso, distinto collar) son objetivos.
A lo que vamos.
Me he levantado esta mañana a las seis, como todos los días, y mientras pululaba por casa he oido en las noticias que un partido de rojetes tolerantes y demócratas, Iniciativa Por Cataluña (lo siento, este blog está en Castellano... bueno, qué coño, no lo siento, que se jodan) ha lanzado una campaña electoral en la que reparten condones con el lema "Fóllate a la derecha".

Mírales, qué simpáticos. ¿Y son los de izquierdas los que son tolerantes y demócratas? Cómo molan. Con respeto con esta campaña, con respeto cuando sus adversarios quieren organizar un mitin y les corren a hostias (ya sean del PP o de Ciudadanos), con respeto cada vez que uno de Batasuna abre la boca.

Vamos, no me jodas. Política aberrante con políticos bocazas. Y luego habrá quien intente justificarme su voto a un partido de éstos.

Insisto. No creo en la democracia y no tenía la más mínima intención de votar. Ni a izquierdas por creencias (y por higiene política, qué coño), ni a derechas porque los del PP van corriendo como pollos sin cabeza. Pero es que cada vez que un político rojete abre la boca me convence más y más de que tengo que votar al PP en las próximas elecciones. Y no porque el PP me convenza, que va a ser que no.

En fin. Qué bien habría estado que durante el franquismo se hubieran repartido condones. Si las madres de estos hijos de puta los hubieran tenido, igual ahora no estarían jodiendo la marrana por ahí.

Lo dicho. Qué majos que son. Más majos que la puta mierda, que dice mi hermano.